Los complejos y la carta natal

Alrededor de los planetas que están al final de un signo pueden empezar a generarse complejos. También el grado 0 es una posición de cambio e inestabilidad potencial, pero de un carácter diferente. Algo nuevo acaba de nacer y nosotros todavía no estamos demasiados seguros de cómo encararlo.

¿Qué son los complejos?

Los complejos son inconscientes, se encuentran cargados de emoción y funcionan de manera autónoma. Son aquellos que nos conducen a cometer un acto fallido, o a decir justamente aquello que pretendíamos callar. Carl Jung los denominó “astillas de la psique” ya que mientras no reconocemos su poder, crean neurosis diversas complicando nuestro bienestar psíquico. Básicamente los complejos se comportan con autonomía y contradicen nuestro discurso consciente.

La mayoría de las personas están al tanto que poseen complejos, o que son acomplejadas (como se dice vulgarmente) pero desconocen que éstos las poseen. Generalmente nos percatamos de esto recién cuando logramos salirnos del patrón.

Desde el punto de vista astrológico, podríamos tomar los planetas y sus configuraciones como representaciones simbólicas de posibles complejos. Debido a nuestra educación, cultura, o por identificaciones primarias, solemos quedar atrapados por alguno de ellos. Y es de esperar que también nos dominen, si estos planetas se encuentran interceptados o en grado 29

El grado 29 y la conformación de complejos

Dice Richard Idemon en su libro El hilo mágico: “Cuanto mas próximo esté un planeta a los 29 grados más inestable será , porque está a punto de cambiar de signo , modalidad, elemento, polaridad, en ciertos casos , también de orientación. Es como si el planeta , al darse cuenta de ello, retrocediera ante lo inevitable. Como el Arcano del Tarot El Loco , esta también tambaleándose hacia delante a riesgo de caerse al precipicio . Así que , con mucha frecuencia, aquí hay algo muy voluble.

Pero este planeta tambien puede ser brillantemente creativo , o sea que de ningún modo habrá que verlo como algo negativo . Y digamos de paso que esto tambien incluye en alguna medida al grado 28 – no vamos a trazar la linea justo en el 29 – porque , como estamos empezando a cambiar , esta es una ” zona penumbra “. En todo esto hay algo mágico y minucioso , y creo que tiene una naturaleza bastante neptuniana . Hay una amenaza de caos y un inminente cambio : Shiva se acerca , y algo se desestabiliza . Sentimos que la tierra nos tiembla bajo los pies.

Alrededor de los planetas que están al final de un signo pueden empezar a generarse complejos . También el grado 0 es una posición de cambio e inestabilidad potencial , pero de un carácter diferente .Algo nuevo acaba de nacer y nosotros todavía no estamos demasiados seguros de como encararlo . En realidad el grado 0 es , en muchos sentidos , muy semejante a Marte .

O sea que el grado 0 y el 1 tienen esta dimensión , la de un nacimiento; En cierto sentido , es como el despertar de Aries . Y el grado 29 aporta el carácter neptuniano de la entropía , del volver a fundirse en el caos “.

En definitiva, el grado 29 se asocia mucho a Neptuno y a la casa 12. Por ello en esta instancia la energía se está agotando y uno debe de algún modo acompañar el movimiento de disolución y entrega, con el fin de agotar la experiencia. Sin embargo la reacción psicológica puede implicar caer en hechizos. El arquetipo nos toma, nos atrapa.

Los guiones limitantes

Dice Carol Pearson, analista post Junguiana: “Cada uno de nosotros tiene un guion que se ideó en la infancia como respuesta a lo que otros le contaron acerca de cuáles eran sus habilidades y opciones. (Estos guiones son los que nos definen impidiendo que otras partes nuestras puedan expresarse. Así se conforman luego los complejos) Lo que inicialmente podría ser un guion limitante, limitado o incluso destructivo se transforma cuando vemos el arquetipo o los arquetipos incrustados en él. A menudo, la transformación requiere la capacidad de interpretar los guiones metafóricamente, no literalmente. Por ejemplo, una mujer con el guion de Cenicienta inicialmente no podría actuar en su propio nombre ya que siempre está esperando que llegue su príncipe. Cuando reconoce su guion, puede buscar la sabiduría metafórica codificada en este argumento. De hecho, su guion codifica en forma simbólica exactamente lo que necesita hacer: dejar que su propio ánimus (masculino interno) venga a rescatarla”.

Como ya dijimos, los planetas y sus configuraciones son representaciones simbólicas de posibles complejos. Cuando éstos se encapsulan, se conforman nuestros guiones limitantes, pero también el guion contiene en sí mismo la salida del laberinto.

Veamos aquí algunos ejemplos

Venus:

Podríamos estar poseídos por el complejo venusino, si por ejemplo hacemos todo para agradar a los demás, en detrimento de nuestros verdaderos deseos. Quizás seamos tremendamente inseguros y nos cueste expresar nuestra propia valía (Marte en grado 29 o en casa 12) y Venus en un lugar prominente de la carta natal. En este caso atraeríamos personas o parejas altamente deseantes, competitivas o agresivas.

Mercurio:

Quizás el complejo mercurial esté activo en el caso de una persona que valora en exceso la palabra y lo intelectual y tapa sus emociones con explicaciones e intelecto. Aquí podría darse también el caso de una persona con exceso de Aire y falta de Agua en su carta natal. Así, se verá atraído por personas altamente sensibles y “poco racionales” o será tomado por estados de ánimo en los cuales no podrá lidiar con sus emociones.

Júpiter:

El complejo jupiteriano podría estar presente en el caso de alguien que cree ser siempre el dueño de la verdad y nunca duda de sí mismo, ni de su visión de la vida. Júpiter en este caso podría estar en grado 29 pero también este complejo podría activarse en casos de alguien con mucha energía de fuego, en especial Sagitario y nada del elemento Tierra.

Los complejos y los mecanismos de defensa

Conocemos nuestro sistema de defensas biológico, como cuando  por ejemplo nos enfermamos, pero no estamos muy familiarizados con nuestro sistema de defensa psíquico. Entonces, ¿qué es una defensa psíquica? Según el diccionario de psicoanálisis un defensa es  el conjunto de operaciones cuya finalidad consiste en reducir o suprimir toda modificación susceptible de poner en peligro la integridad y la constancia del individuo biopsicológico.

Las defensas pueden ser agrupadas según las fases en la evolución de la libido. En cada una de las tres fases se constituyen mecanismos defensivos propios del fuego, de la tierra, del aire y del agua. A su vez cada signo en particular tiene sus específicos mecanismos defensivos. Nos defendemos de lo que nos interesa, de lo que más valoramos y necesitamos para nuestra subsistencia.

Veamos otro ejemplo

Una persona podría estar poseída por un complejo relacionado al agua (amor, empatía, contención, pertenencia, fusión, simbiosis, etc). En ese caso su mecanismo de defensa sería el que Freud definió como “oral”. Es decir, en su posición extrema, necesitaría “mamadera” continua, ya sea a través del alimento o a través de las relaciones o incluso el trabajo. Convierte al alimento o sus relaciones, o su trabajo en fuentes de leche simbólica (dependencia emocional o física).

Esta defensa extrema surge del temor a no ser amado, y al aislamiento. Para recobrar el equilibrio sería imprescindible incorporar el elemento aire (pensamiento, raciocinio, distancia, posibilidad de objetivación y análisis) y los planetas “duros” (marte, mercurio y Saturno, acción, conexión con el propio deseo, límites, etc) los cuales colaboran en cortar con la posesión por parte del complejo otorgando mayor discernimiento y libertad de elección.

Conclusión

Hacer consciente los complejos y aliviar su carga, implica siempre remitirse a la totalidad, es decir mantener el juego entre opuestos y permitir que exista homeostasis entre ellos.

Por ejemplo, si alguien estuviera fascinado por la luna (lo materno, la seguridad afectiva, lo blando y receptivo, la zona de mayor confort) ella lo invadiría y polarizaría el resto de su carta natal. La clave entonces sería valorizar a Saturno (los límites, la estructura, la función paterna) para que retorne el equilibrio y el hechizo caiga.

Sin embargo esto no puede lograrse de ningún modo en forma intelectual. Conocer nuestra carta natal es como poseer un mapa, pero el mapa no es lo mismo que el territorio. Únicamente una psicoterapia y una exploración profunda de nuestro espacio inexplorado y desconocido puede conducirnos a la integración de lo inconsciente.

Bárbara L. Stewart y Daniel Minetto. Octubre 2020